David Guzik takes a line-by-line look at the Apostles’ Creed

Este mismo Jesús

Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado, y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos. Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que él se iba, he aquí se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas, los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo. (Hechos 1:9-11)

Unos 40 días después de su resurrección, Jesús reunió a sus discípulos en el monte de los Olivos y les dijo que fueran testigos de Él en toda la tierra. Al terminar ese importante y último mandato, Jesús hizo algo extraordinario. Su cuerpo físico fue alzado al cielo, incluso cuando sus discípulos observaban. Él subió y subió hasta que desvaneció en las nubes y no se le pudo ver más.

Jesús quería que sus discípulos vieran su partida de la tierra al cielo. Leemos, viéndolo ellos, fue alzado. Para Jesús, era importante dejar a sus discípulos de esta manera. Él pudo haber desaparecido al cielo y a la presencia del Padre de una manera secreta. Pero Jesús quería que sus seguidores supieran que se había ido para siempre, a diferencia de la manera en la que apareció y reapareció durante los 40 días posteriores a su resurrección.

Jesús les dijo a los discípulos que les convenía que Él se fuera porque les mandaría al Espíritu Santo (Juan 16:7). Ahora los discípulos podían saber que esa promesa se cumpliría. El Espíritu Santo venía porque Jesús prometió enviar el Espíritu después de irse, y la ascensión fue la manera en demostrar que Jesús realmente se había ido.

Mientras los discípulos veían al cielo, dos varones –ángeles– preguntaron: ¿por qué estáis mirando al cielo? Les dijeron a los discípulos que se enfocaran en lo que Jesús les dijo que hicieran, no en dónde y cómo se había ido Jesús.

Los dos varones se refirieron a Jesús como este mismo Jesús. Esto nos recuerda que el Jesús que ascendió al cielo y está sentado a la diestra de Dios el Padre es el mismo Jesús del Evangelio. Es el mismo Jesús de amor, gracia, bondad, sabiduría y cuidado. El Jesús en el cielo es este mismo Jesús.

Luego, también prometieron algo maravilloso: Jesús vendrá como le habéis visto ir al cielo. Este Jesús regresará tal como se fue.

– Él se fue físicamente y vendrá como le habéis visto ir.
– Él se fue visiblemente y vendrá como le habéis visto ir.
– Él se fue del monte de los Olivos y vendrá como le habéis visto ir.
– Él se fue en presencia de sus discípulos y vendrá como le habéis visto ir.
– Él se fue bendiciendo a Su pueblo (Lucas 24:50-51) y vendrá como le habéis visto ir.

¡Ven pronto, Señor Jesús!

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Life Everlasting Amen

More than Only the Spirit

Forgiven

Shared Lives and Shining Lights

Loving What Jesus Loves

The Spotlight on Jesus

Coming to Judge

He Shall Return

Seated in Heaven