La traducción al español del Devocional semanal de David

all filled with the Holy Spirit

Todos llenos del Espíritu Santo

Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo. (Hechos 2:2-4a)

Cuando los 120 seguidores de Jesús se reunieron de acuerdo con el mandato de su Salvador, sucedió algo extraordinario. El bautismo del Espíritu Santo que Jesús les había prometido en Hechos 1:5 vino sobre ellos. Leemos que fueron todos llenos del Espíritu Santo.

all filled with the Holy Spirit

Es importante recordar que esta no fue la primera experiencia que los discípulos de Jesús tuvieron con el Espíritu Santo. Ellos no eran ajenos a la persona y obra del Espíritu Santo.

– Los discípulos vieron al Espíritu Santo obrar continuamente para el ministerio de Jesús.
– Los discípulos experimentaron algo del poder del Espíritu Santo cuando sirvieron a Dios (Lucas 10:1-20).
– Los discípulos escucharon a Jesús prometer una nueva obra venidera del Consolador (Juan 14:15-18).
– Los discípulos recibieron el Espíritu Santo de una manera nueva después de que Jesús terminó su obra en la cruz e instituyó con su sangre el nuevo pacto (Juan 20:19-23).

Pero aún con todo eso, todavía había más que recibir y experimentar con respecto a la obra del Espíritu Santo, y recibieron más aquí en Hechos 2.

Hechos 2 nos enseña mucho sobre el llenamiento del Espíritu Santo.

– Se nos promete el llenamiento del Espíritu Santo.
– Merece la pena esperar la llenura del Espíritu Santo.
– La llenura del Espíritu Santo viene como Él quiere, a menudo no de acuerdo con nuestras expectativas.
– La llenura del Espíritu Santo puede venir no solo sobre individuos, sino también sobre grupos (véase también Hechos 2:4, 4:31 y 10:44).
– La llenura del Espíritu Santo a menudo se da cuando Dios trata con nuestra carne y morimos a nosotros mismos.

También es importante ver lo que Hechos 2 no nos dice sobre la llenura del Espíritu Santo.

– La llenura del Espíritu Santo no se da según una fórmula.
– La llenura del Espíritu Santo no se gana. Siempre es un don gratuito.

Nadie puede negar que esto fue algo bueno. En los Evangelios, vemos mucha debilidad y vacilación en estos discípulos mientras seguían a Jesús. Pero después de esta llenura del Espíritu Santo, eran personas diferentes. No eran perfectos; pero eran diferentes.

Esta venida y llenura del Espíritu Santo era tan buena, tan esencial para el trabajo de la comunidad de los primeros cristianos, que Jesús dijo que era mejor para Él dejar la tierra corporalmente para poder enviar al Consolador (Juan 16:7).

Esta llenura del Espíritu Santo es para ti (Lucas 11:9-13). Pídele a Dios la llenura hoy.

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Pentecost - Two Loaves

Pentecostés – dos panes

Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. (Hechos 2:1)

Jesús les había dicho a los discípulos que se quedaran en Jerusalén y esperaran el derramamiento del Espíritu Santo. Los discípulos hicieron justo lo que Jesús les dijo, y se reunieron en un aposento alto para orar y buscar a Dios día tras día, esperando que se cumpliera la promesa de Dios.

Jesús no les dijo cuánto tiempo tendrían que esperar. ¿Qué pensaron los discípulos? Si yo estuviera en su lugar, creo que pensaría: “Al tercer día, Dios enviará el derramamiento prometido del Espíritu Santo”. Después de todo, la resurrección de Jesús pasó tres días después de su crucifixión. Pero no era el tercer día.

Pentecost - Two Loaves

Entonces creo que pensaría: “Seguramente que sucederá el séptimo día. Siete es el numero de consumación y cumplimiento de Dios”. Pero no era el tercer día, ni tampoco el octavo. Aunque algunas personas relacionan el numero 8 en la Biblia con nuevos comienzos.

Esperaron hasta que llegara el día de Pentecostés, pero no sabían de antemano cuánto tiempo tendrían que esperar. Sería fácil para ellos pensar que sucedería la misma tarde que Jesús ascendió al cielo; o después de 3 días o 7. Pero tuvieron que esperar 10 días enteros hasta que llegó el día de Pentecostés.

Pentecostés era una celebración judía que se celebraba 50 días después de la Pascua. Celebraba las primicias de la cosecha de trigo. También se le llamó la fiesta de las semanas (Éxodo 34:22) y la fiesta de la siega (Éxodo 23:16).

Levítico 23:15-22 da las instrucciones originales para la celebración de Pentecostés. Como parte de los sacrificios sacerdotales públicos hechos para esta fiesta, Levítico 23:17 dice específicamente que dos panes con levaduradebían ser mecidos ante el Señor.

Esto fue muy inusual. Generalmente, Israel no podía ofrecer ningún tipo de levadura con una ofrenda de sangre (Éxodo 23:18, 34:25). Pero Dios codificó un mensaje oculto en la ceremonia de la fiesta de Pentecostés. Fue como si Dios dijera: “Un día, en Pentecostés, lo que se pensaba que era inmundo e inaceptable será presentado ante Mí, y lo honraré”.

Durante siglos antes del Pentecostés descrito en Hechos 2:1, Israel vio los panes con levadura mecidos ante Dios en la ceremonia ordenada para esta fiesta. Quizás se preguntaban qué significaba. Pero nosotros sabemos; como dijo el gran predicador inglés Charles Spurgeon, “No había dos panes? No solo Israel será salvo, sino que la multitud de los gentiles se convertirá al Señor Jesucristo”.

Los discípulos tuvieron que esperar, probablemente más de lo que esperaban. Pero uno nunca espera demasiado para algo tan bueno: Dios uniendo a judíos y gentiles en una nueva familia, llamada “la iglesia”.

¿Dios te tiene esperando más de lo que te gustaría esperar? Sigue confiando en Él; puede que te sorprendas de lo bueno que es el cumplimiento de la promesa de Dios.

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Rolling the Dice

Probando la suerte

Y orando, dijeron: Tú, Señor, que conoces los corazones de todos, muestra cuál de estos dos has escogido, para que tome la parte de este ministerio y apostolado, de que cayó Judas por transgresión, para irse a su propio lugar.

Y les echaron suertes, y la suerte cayó sobre Matías; y fue contado con los once apóstoles. (Hechos 1:24-26)

Después de pensar acerca de lo que la Biblia decía, los discípulos entendían que debían elegir a alguien que tomara el lugar del Judas muerto y deshonrado. Como dice en Salmo 109:8, otro debe tomar el oficio de Judas.

Rolling the Dice

¿Cómo deberían elegir al que sería el duodécimo apóstol? Los discípulos hicieron las cosas correctas. Estaban en un lugar de obediencia a Dios. Buscaron la voluntad de Dios en las Escrituras. Usaron algo del sentido común. Además, también oraron (Hechos 1:24). Para ellos era fácil orar porque ya lo estaban haciendo (Hechos 1:14). Probablemente se recordaron de los tiempos cuando Jesús oró antes de escoger a los doce discípulos (Lucas 6:12-13).

Luego, hicieron algo un poco inusual: echaron suertes. Esto básicamente era tirar dados para obtener la respuesta. Muchos han cuestionado este método; no parece espiritual decidir sobre la voluntad de Dios tirando dados.

Sin embargo, pienso que cuando echaron suertes, realmente confiaron en Dios. Aunque todavía no habían sido llenos del Espíritu Santo como pronto lo estarían, todavía querían escoger un método que les hiciera depender en Dios. Tal vez se recordaron de Proverbios 16:33: La suerte se echa en el regazo; Mas de Jehová es la decisión de ella.

Algunos insisten que Matías fue la elección equivocada y que el uso de suertes para hacer la decisión no fue correcto. La idea es que Dios eventualmente habría escogido a Pablo si el oficio de Judas hubiera quedado disponible. Pero debemos respetar el testimonio de las Escrituras; Dios no quiso que el oficio permaneciera libre. Si hubiera permanecido sin llenar, podría verse como una victoria para Satanás; hubiese sido como si Jesús escogiera a 12, pero uno quedó corto y por lo tanto Satanás derrotó el deseo de Jesús de tener 12 apóstoles.

En cuanto a Pablo, claramente se consideraba a sí mismo un apóstol, pero uno nacido fuera de tiempo (1 Corintios 15:8). No parece que Pablo se opusiera a la selección de Matías.

Echar suertes puede ser una forma imperfecta de discernir la voluntad de Dios, pero es mucho mejor que algunos métodos que muchos cristianos usan hoy en día para tomar grandes decisiones:

– Dependen de sus emociones.
– Dependen de las circunstancias.
– Dependen de los sentimientos.
– Dependen de los deseos carnales.

¡Sería mejor tirar los dados y confiar en Dios por los resultados!

Al final de todo, Matías fue contado con los once apóstoles. Yo creo que Dios los guió a la decisión correcta y también nos guiará a nosotros cuando le obedecemos, buscamos las Escrituras, oramos y confiamos en Él. ¡Hazlo hoy!

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Making Big Decisions

Cómo tomar grandes decisiones

Entonces volvieron a Jerusalén desde el monte que se llama del Olivar, el cual está cerca de Jerusalén, camino de un día de reposo. Y entrados, subieron al aposento alto, donde moraban… Todos éstos perseveraban unánimes en oración y ruego, con las mujeres, y con María la madre de Jesús, y con sus hermanos. (Hechos 1:12-14)

¿Eres bueno para tomar decisiones importantes? En Hechos 1, los discípulos tenían que tomar una decisión grande. Entendían de las Escrituras que era apropiado remplazar a Judas, el deshonrado que traicionó a Jesús antes de suicidarse. Pero ¿quién remplazaría a Judas para cumplir con su cargo? Los pasos que tomaron en Hechos 1:12-14 nos sirven como ejemplo para cuando nosotros tengamos que tomar decisiones importantes.

Making Big Decisions

Primero, nota su obediencia: Entonces volvieron a Jerusalén. Justo antes de que Jesús ascendiera al cielo, les dijo que regresaran a Jerusalén y esperarán la venida del Espíritu Santo. Es exactamente lo que hicieron. A veces escuchamos a Dios hablarnos por medio de su palabra, pero lo olvidamos rápidamente. ¡Hay muchos sermones buenos que se han perdido en el camino desde la iglesia hasta el estacionamiento! Pero aquí los discípulos hicieron lo que Jesús les había ordenado, aunque Él ya no estaba presente con ellos físicamente. Si queremos tomar buenas decisiones, debemos comenzar ahora mismo a obedecer lo que sabemos que es la voluntad de Dios.

Segundo, nota su unidad: Todos éstos perseveraban unánimes. Cuando leemos de los discípulos en los Evangelios, parece que siempre se estaban peleando o quejándose. ¿Qué cambió? Pedro todavía tenía su historial de negar a Jesús, Mateo todavía había sido un recaudador de impuestos y Simón todavía era un cananista. Sus diferencias todavía existían, pero el Jesús resucitado en sus corazones era mayor que cualquiera de sus diferencias. Cuando buscamos a Dios acerca de una decisión importante, la falta de unidad con nuestros hermanos y hermanas en Jesús realmente puede obstaculizar el camino. La falta de comunidad, ya sea por nuestra ausencia o por una mala relación, nos pone en un mal lugar para tomar decisiones.

Finalmente, nota su oración: Todos éstos perseveraban unánimes en oración y ruego. Todos oraron, y continuaron unánimes en oración y ruego. La idea tras la palabra ruego es de desesperación y seriedad en la oración. La oración mostró que dependían de Dios y la profundidad de su oración mostró la profundidad de su dependencia en Él. Dios honra cuando dependemos de Él.

Estas tres cosas nos sirven como ejemplo de cómo tomar buenas decisiones para agradar a Dios: la obediencia, la unidad y la oración. Ahora es el tiempo para dedicarle atención a estas tres áreas, antes de que te encuentres teniendo que tomar una gran decisión. Si ya estás en un tiempo de decisión, no esperes, dale atención a la obediencia, la unidad y la oración.

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this same Jesus

Este mismo Jesús

Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado, y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos. Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que él se iba, he aquí se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas, los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo. (Hechos 1:9-11)

Unos 40 días después de su resurrección, Jesús reunió a sus discípulos en el monte de los Olivos y les dijo que fueran testigos de Él en toda la tierra. Al terminar ese importante y último mandato, Jesús hizo algo extraordinario. Su cuerpo físico fue alzado al cielo, incluso cuando sus discípulos observaban. Él subió y subió hasta que desvaneció en las nubes y no se le pudo ver más.

this same Jesus

Jesús quería que sus discípulos vieran su partida de la tierra al cielo. Leemos, viéndolo ellos, fue alzado. Para Jesús, era importante dejar a sus discípulos de esta manera. Él pudo haber desaparecido al cielo y a la presencia del Padre de una manera secreta. Pero Jesús quería que sus seguidores supieran que se había ido para siempre, a diferencia de la manera en la que apareció y reapareció durante los 40 días posteriores a su resurrección.

Jesús les dijo a los discípulos que les convenía que Él se fuera porque les mandaría al Espíritu Santo (Juan 16:7). Ahora los discípulos podían saber que esa promesa se cumpliría. El Espíritu Santo venía porque Jesús prometió enviar el Espíritu después de irse, y la ascensión fue la manera en demostrar que Jesús realmente se había ido.

Mientras los discípulos veían al cielo, dos varones –ángeles– preguntaron: ¿por qué estáis mirando al cielo? Les dijeron a los discípulos que se enfocaran en lo que Jesús les dijo que hicieran, no en dónde y cómo se había ido Jesús.

Los dos varones se refirieron a Jesús como este mismo Jesús. Esto nos recuerda que el Jesús que ascendió al cielo y está sentado a la diestra de Dios el Padre es el mismo Jesús del Evangelio. Es el mismo Jesús de amor, gracia, bondad, sabiduría y cuidado. El Jesús en el cielo es este mismo Jesús.

Luego, también prometieron algo maravilloso: Jesús vendrá como le habéis visto ir al cielo. Este Jesús regresará tal como se fue.

– Él se fue físicamente y vendrá como le habéis visto ir.
– Él se fue visiblemente y vendrá como le habéis visto ir.
– Él se fue del monte de los Olivos y vendrá como le habéis visto ir.
– Él se fue en presencia de sus discípulos y vendrá como le habéis visto ir.
– Él se fue bendiciendo a Su pueblo (Lucas 24:50-51) y vendrá como le habéis visto ir.

¡Ven pronto, Señor Jesús!

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Promised Power

Poder prometido

Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra. (Hechos 1:8)

Justo antes de que Jesús ascendiera al cielo, sus discípulos le preguntaron acerca de la restauración de Israel, dándole al pueblo judío la prominencia prometida por los profetas cuando el reinado del Mesías se cumpliera por completo. Jesús les dijo que era mejor si no supieran eso, pero tenía algo aún mejor para ellos.

Jesús prometió: Pero recibiréis poder. Si el reino nacional que querían iba a ser retrasado, el poder que necesitaban no. Pronto recibirían poder con la venida del Espíritu Santo. Jesús les prometió poder, pero no el tipo de poder que domina a otros; este es el poder de difundir el mensaje de reconciliación de Dios en Cristo Jesús, y llevar a las personas a la verdadera libertad en Jesús.

Promised Power

Este poder prometido significaba que Jesús podía prometer a estos discípulos: Me seréis testigos. El resultado natural de recibir este poder prometido sería que ellos llegarían a ser testigos de Jesús, por toda la tierra.

Noten que esto no fue un mandato; fue una simple declaración de hecho: Cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo… me seréis testigos. Las palabras me seréis describen lo que sucedería, no lo que tenían que hacer. En otras palabras, Jesús no les recomendó que se convirtieran en testigos; Dijo que serían testigos.

Si queremos ser testigos, tenemos que ser llenos del Espíritu Santo. El mejor programa de entrenamiento para la evangelización no sirve de nada sin la llenura del Espíritu Santo.

Jesús les dijo dónde serían testigos: en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra. Cuando Jesús mencionó cada uno de esos lugares, podemos imaginar las objeciones que los discípulos pensaron con respecto a cada lugar de ministerio que Jesús describió.

– Jerusalén: ¿No fue ahí donde Jesús fue ejecutado por la palabra de una multitud enojada?
– Judea: ¿No fue rechazado el ministerio de Jesús por los de Judea?
– Samaria: Muchos de los judíos en esa época tenían prejuicios contra los samaritanos.
– En lo último de la tierra, los gentiles eran vistos por algunos judíos de esa época como nada mejor que leña para el fuego del infierno.

Sin embargo, Dios quería que se enviara un testigo a todos estos lugares, y el Espíritu Santo les daría poder para hacer este trabajo. Como vivo en un lugar que sería considerado “lo último de la tierra” desde Jerusalén, ¡me alegro de que lo que comenzaron continúe hasta el día de hoy!

Esa declaración no terminó con esos primeros discípulos. Hoy, Dios tiene un Jerusalén, un Judea, una Samaria y un fin de la tierra donde Él quiere que su pueblo sea su testigo. Pero recuerda: necesitamos el poder del Espíritu Santo para hacer esto. Pregunta y recibe hoy.

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Better Not To Know

Es mejor no saber

Y les dijo: No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad. (Hechos 1:7)

Justo antes de ascender al cielo, Jesús habló con sus discípulos en el Monte de los olivos. Ellos le preguntaron (Hechos 1:6) si era el tiempo de que Jesús restaurara el reino a Israel, es decir, si era el tiempo de establecer completamente el reino mesiánico.

Better Not To Know

Jesús les contestó diciéndoles que no os toca a vosotros saber. Jesús les advirtió que no se enfocaran en los detalles del tiempo del reino de Dios, porque esas cosas pertenecen solo a Dios el Padre (que el Padre puso en su sola potestad).

Al mismo tiempo, Jesús no dijo que no iba a haber restauración del reino a Israel; Simplemente dijo que no era apropiado para los discípulos que se enfocaran en la hora y fecha de esta restauración. Fue como si Jesús les hubiera dicho: No piensen en eso ahora, tengo algo más importante en lo que deben enfocarse.

Por otro lado, tengo que preguntarme: ¿por qué no les dijo Jesús más acerca de cuándo y cómo, en general, el reino mesiánico sería completamente establecido?

La Biblia enseña (y creemos) que Jesús es Dios. Por lo tanto, Él sabía que la historia continuaría al menos 2,000 años después de ese tiempo. ¿Por qué no les dijo Jesús a los discípulos?

Los discípulos esperaban que fuera pronto que el reino fuera completamente restaurado a Israel, pero Jesús sabía que era mejor que no supieran que pasaría mucha historia antes de que eso sucediera. Por varias razones, creo que fue prudente que Jesús no diera un resumen general de Su plan para los próximos 2,000 años.

– Si Jesús les hubiera dicho, es probable que se hubieran desanimado demasiado.
– Pueden haber sentido que su trabajo sería inútil.
– Sería fácil para ellos pensar menos de los aspectos del reino de Dios que si estaban presentes con ellos en ese momento. Solo porque el reino no sería completamente restaurado a Israel en el momento presente, eso no significa que el reino de Dios estuviera ausente de la tierra.

Probablemente podamos pensar en razones adicionales, pero hay algo importante que debemos aprender: cuando Jesús no nos dice algo, tiene buen razón por ello. Puede ser difícil aceptarlo, pero es una parte necesaria del discipulado. 

No todas las preguntas serán contestadas y no todo misterio será resuelto. No significa que Jesús te ame menos o que sea menos bueno contigo. Simplemente significa que Jesús sabe que es mejor para nosotros no saber algunas cosas, o que es mejor para nosotros saberlas después. 

Cuando sientes que Jesús no contesta tu pregunta, consuélate sabiendo que ¡a veces es mejor no saber!

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Waiting for a Promise

Esperando una promesa

Y estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del Padre, la cual, les dijo, oísteis de mí. Porque Juan ciertamente bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días. (Hechos 1:4-5)

Justo antes de ascender al cielo, Jesús les dio a sus discípulos instrucciones importantes. Primero, les mandó que no se fueran de Jerusalén. En este momento, los discípulos no tenían nada más que hacer que esperar la venida del Espíritu Santo (aquí llamada la promesa del Padre). Jesús sabía que los discípulos realmente no podían hacer nada efectivo para el Reino de Dios hasta que el Espíritu Santo viniera sobre ellos.

Waiting for a Promise

Jesús les comando que esperasen.

– Esperasen significa que valía la pena esperar la promesa del Padre del Espíritu Santo.

– Esperasen significa que tenían una promesa que el Espíritu Santo vendría.
– Esperasen significa que ellos tenían que recibir el Espíritu; no podían crear una experiencia ellos mismos.
– Esperasen significa que serían probados durante la espera, por lo menos un poco.

Es significativo que esta venida, llenado y empoderamiento del Espíritu Santo fue llamada la promesa del Padre. Aunque hay un sentido en el que ahora también era la promesa del Hijo de Dios, hay significado en la frase, la promesa del Padre.

– Muestra que debemos esperarla con anticipación, porque la promesa del Padre que nos ama tanto solo puede ser buena.

– Muestra que es confiable y se puede contar con ella; un Padre amoroso y poderoso nunca prometería algo que no podría cumplir.

– Muestra que esta promesa es para todos sus hijos, ya que proviene de Dios como nuestro Padre.
– Muestra que debe ser recibida por fe, como es el patrón con las promesas de Dios en toda la Biblia.

Jesús explicó más acerca de esta promesa cuando agregó seréis bautizados con el Espíritu Santo. La idea de ser bautizado es ser sumergido o cubierto en algo; así como Juan bautizó a las personas en agua, estos discípulos serían “inmersos” en el Espíritu Santo.

¿Cuándo sucedería? Cuando Jesús dijo esto justo antes de ascender al cielo, agregó: dentro de no muchos días. Ellos sabían que esta promesa del Padre vendría, pero no de inmediato. Sería dentro de no muchos días pero no pasarían muchos días.

Jesús tenía un propósito al no decirles exactamente cuándo la promesa vendría. Un propósito era que los discípulos pudieran aprender a esperar con fe. Aun así, debemos resistirnos a “crear” un movimiento del Espíritu. En cambio, confiamos en la promesa del Padre y tenemos fe con respecto al derramamiento del Espíritu Santo en nuestra vida. El movimiento real del Espíritu Santo lo vale.

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This Might of Yours

Esta tu fuerza

Y mirándole Jehová, le dijo: Ve con esta tu fuerza, y salvarás a Israel de la mano de los madianitas. ¿No te envío yo? (Jueces 6:14)

En los días de los jueces, Dios llamó a un hombre inesperado llamado Gedeón para liberar a Israel. Gedeón era un hombre que no quería la responsabilidad ni tampoco se pensaba digno del trabajo. Gedeón luchó con Dios, buscando cada vez más confirmación de que él era el que tenía que hacer este gran trabajo de liderar la resistencia contra los madianitas. En algún momento entre todo esto, el ángel de Jehová se le apareció a Gedeón, y le dijo: Ve con esta tu fuerza, y salvarás a Israel de la mano de los madianitas.

This Might of Yours

Dado las circunstancias, era extraño decir: Ve con esta tu fuerza. Aunque no lo parecía para muchos, Gedeón ya era poderoso en muchos aspectos.

Gedeón tenía la fuerza de los humildes. Cuando Jehová vino a Gedeón, estaba sacudiendo el trigo en el lagar. Esto era difícil y humillante. El trigo se sacudia en lugares abiertos, generalmente en la cima de una colina para que la brisa pudiera volar la paja. El trigo no se trillaba normalmente en un lugar hundido como un lagar. En este humildelugar, Gedeón era poderoso.

Gedeón tenía la fuerza de los bondadosos, porque le importaba el lugar bajo de Israel. Cuando el Señor vino a Gedeón, él quiso saber por qué Israel estaba en un lugar bajo. Gedeón se preocupaba por Israel y quería hacer algo al respecto de su situación actual. En este lugar bondadoso, Gedeón era fuerte.

Gedeón tenía la fuerza de los espiritualmente hambrientos porque quería ver a Dios hacer maravillas nuevamente. Gedeón le dijo a Jehová: Hemos oído de estas maravillas del pasado, pero queremos ver la grandeza de Dios ahora. Esta hambre de más de lo que Dios podía hacer resultó en acción futura. En este lugar hambriento, Gedeón era fuerte.

Gedeón tenía la fuerza de los enseñables, porque escuchó lo que el Señor dijo. Después de esta conversación, Gedeón comenzó a hacer la voluntad de Dios. Esto demostró que realmente era enseñable. En este lugar de enseñanza, Gedeón era fuerte.

Más que nada, Gedeón tenía la fuerza de los débiles, y la fuerza de Dios se perfecciona en la debilidad (2 Corintios 12:9). Él sabía que era débil, y esto lo hizo lo suficientemente sabio como para confiar en la fuerza de Dios. En este lugar de debilidad, Gedeón era fuerte.

Mirándolo con los ojos del hombre, Gedeón era débil y el mensaje de Dios era sarcástico. Pero mirándolo a través de la sabiduría de Dios, vemos que Gedeón realmente podía ir en poder, porque era el poder de los débiles que confiaban en la fuerza de Dios.

Esta semana, ve con esta tu fuerza, solo asegúrate de que sea realmente la fuerza de tu poderoso Dios.

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true and certain promises

Promesas ciertas y verdaderas

Abierta ya una brecha en el muro de la ciudad… y el rey se fue por el camino del Arabá. Y el ejército de los caldeos siguió al rey, y lo apresó en las llanuras de Jericó, habiendo sido dispersado todo su ejército. (2 Reyes 25:4-5)

Podemos imaginarnos estas escenas tristes de la caída de Jerusalén. Leemos “Abierta ya una brecha en el muro de la ciudad” y podemos ver los soldados babilonios entrando a la ciudad.

En ese punto, Sedequías hizo un último esfuerzo para escapar de la captura. Él planeó un avance secreto a través de las murallas de la ciudad, enviando a los restos de su ejercito en una dirección mientras él seguía el camino del Arabá.

true and certain promises

Sedequías llegó hasta las llanuras de Jericó, que estaba a una distancia considerable de Jerusalén. Tal vez pensó que una vez que llegara lejos estaría a salvo, y aunque el reino se había perdido, todavía tenía su vida y su libertad. Los profetas como Jeremías prometieron juicio sobre Sedequías, que sería capturado y castigado por los babilonios. Cuando Sedequías llegó a las llanuras de Jericó, tal vez pensó que había escapado del juicio prometido.

Pero no pasó así, el ejército lo apresó en las llanuras de Jericó. En la misma región donde Israel llegó a la Tierra prometida después de cruzar el río Jordán en los días de Josué, la línea real de David parecía llegar a su fin. En los días de Josué, Israel vio caer los muros de Jericó; ahora los muros de Jerusalén habían caído y la derrota fue amarga.

Con gran crueldad, los babilonios obligaron a Sedequías a mirar mientras asesinaban a sus hijos, y luego le sacaron los ojos al rey. La última cosa que el rey Sedequías vio fue el asesinato de sus propios hijos.

A través del profeta Ezequiel, Dios hizo una extraña promesa a Sedequías. Dios prometió que Sedequías sería capturado y llevado como prisionero a Babilonia para morir allí, pero nunca vería a Babilonia (Ezequiel 12:13). La promesa extraña se cumplió. Sedequías fue capturado y llevado a Babilonia, pero como estaba cegado en las llanuras de Jericó, nunca vio la tierra de su exilio. El historiador judío Josefo confirma que Sedequías fue mantenido en una prisión babilónica hasta la muerte.

La promesa del juicio de Dios contra Sedequías fue cierta y verdadera. Esa es la naturaleza de las promesas de Dios. Sin embargo, también es la naturaleza de las promesas más agradables de Dios. Prometió nunca abandonar a Su pueblo (Hebreos 13:5); La promesa es cierta y verdadera. Dios prometió perdonar nuestros pecados cuando los confesamos humildemente (1 Juan 1:9); La promesa es cierta y verdadera.

Podría continuar, pero espero que entiendas el punto. La verdad y la certeza de las promesas de Dios no tienen que ser malas noticias para ti. En Jesucristo, puede ser la mejor noticia. Cree en sus promesas buenas y agradables para ti hoy.

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